Ingredients
Method
- En un tazón pequeño, combina la leche tibia con la levadura seca y una cucharadita de azúcar. Déjala reposar durante unos 5-10 minutos hasta que se vuelva espumosa.
- En un tazón grande, bate la harina tamizada, el azúcar restante, la sal, la canela y la nuez moscada.
- En un tazón medio, bate los huevos con la mantequilla derretida, la miel y el extracto de vainilla hasta que estén bien mezclados.
- Vierte la mezcla de levadura en los ingredientes secos, seguido de la mezcla húmeda. Usa una cuchara de madera para combinar todo hasta que forme una masa desaliñada.
- Enharina ligeramente tu superficie de trabajo y voltea la masa. Amasa durante unos 5-7 minutos hasta que esté suave y elástica.
- Coloca la masa en un tazón engrasado, cúbrelo con un paño de cocina limpio y déjalo reposar en un lugar tibio hasta que duplique su tamaño, aproximadamente 1-1.5 horas.
- Una vez que haya subido, desinfla la masa y colócala en una superficie enharinada. Divide en 12 piezas iguales, formando bolas suaves.
- Colócalas en un molde engrasado de 9x13 pulgadas, bien ajustadas.
- Cubre el molde con un paño nuevamente y deja que los bollos suban durante otros 30-45 minutos.
- Precalienta tu horno a 350°F (175°C). Hornea los bollos de miel durante 20-25 minutos hasta que estén dorados y esponjosos.
- Mientras los bollos se hornean, mezcla azúcar glas con un chorrito de leche y un poco de miel para hacer un simple glaseado. Rocíalo sobre los bollos cuando estén calientes.
- Disfruta de estos bollos de miel calientes, preferiblemente con una taza humeante de café con leche.
Notes
Hornear estos bollos de miel no solo llenó mi hogar de calidez y dulzura, sino que también me recordó la alegría de compartir comida con la familia.
